Las personas que de verdad marcan la carrera de un jugador joven, y las que hay que ignorar – Go2Pro

Las personas que de verdad marcan la carrera de un jugador joven, y las que hay que ignorar

Un jugador joven oye muchas opiniones. Algunas vienen de gente que lo ha visto jugar tres temporadas. Otras, de un desconocido con un móvil. Aprender a quién escuchar es una habilidad, y conviene aprenderla pronto.

Tu entrenador

La persona que te ve cada semana sabe cosas que nadie más sabe: cómo entrenas cuando estás cansado, cómo reaccionas a un cambio, si ayudas al compañero de al lado. Escucha a tu entrenador aunque no estés de acuerdo. Pregunta qué trabajar. Un entrenador que te ve aceptar un consejo es un entrenador que te recomendará.

Tu familia

Los padres no siempre tienen razón sobre el fútbol. Casi siempre la tienen sobre todo lo que lo rodea: el descanso, los estudios, con quién pasas el tiempo, si eres feliz. Un padre que dice «te veo triste» merece una respuesta honesta, no una mueca.

Los compañeros

No son tus rivales, ni siquiera cuando jugáis en la misma posición. Los jugadores a los que eligen suelen ser aquellos con los que a los demás les gusta jugar. Pasa el balón. Defended unos por otros. Los ojeadores se fijan en quien hace mejor al equipo, y se fijan en quien pone mala cara.

Los profesionales verificados

En Go2Pro, los ojeadores y entrenadores verifican su identidad antes de poder contactar con una familia. Sus comentarios merecen leerse con atención, aunque sean cortos, porque vienen de alguien que no tiene nada que venderte y que pone su nombre.

Con los que hay que ser educado

Otros padres, «expertos» locales, gente que jugó a algún nivel hace treinta años. Asiente, da las gracias y sigue. Sus opiniones no cuestan nada y valen más o menos eso.

De los que hay que alejarse

  • Cualquiera que pida dinero para «que te vean».
  • Cualquiera que contacte directamente con un jugador menor de 18 años en vez de con los padres.
  • Cualquiera que prometa un contrato, un club o una carrera.
  • Cualquiera que te diga que dejes tu club ya y pienses en el siguiente después.

Esta gente existe alrededor de todos los campos de fútbol base. Son fáciles de reconocer cuando conoces el patrón: grandes promesas, pocos detalles y mucha prisa.

Una prueba sencilla

Antes de seguir un consejo, hazte tres preguntas. ¿Esta persona me ha visto jugar más de una vez? ¿Gana algo si sigo su consejo? ¿Diría lo mismo a la cara de mis padres? Si las respuestas son no, sí y no, déjalo pasar.

Construye tu propio círculo

Con los años reunirás a unas pocas personas en cuyo criterio confías: un entrenador, un padre, quizá un jugador mayor. Ese pequeño círculo importa más que cien seguidores. Protégelo.

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