La noche anterior y la mañana de una prueba: una rutina que funciona
Las pruebas estresan porque parecen algo único. Una rutina quita parte de ese estrés. Si haces lo mismo cada vez, la prueba se convierte en un partido con algunas personas más mirando. Aquí tienes una rutina para usar tal cual o adaptar.
Dos días antes
- Confirma la hora, la dirección y por quién preguntar al llegar.
- Revisa las botas. Tacos para hierba natural, suela plana para artificial. Pregunta si no sabes cómo es el campo.
- Entrena suave. Nada nuevo, nada que te deje con agujetas.
La noche anterior
- Prepara la bolsa: botas, espinilleras, dos pares de medias, toalla, agua, algo ligero para picar, una camiseta de repuesto.
- Deja la ropa preparada. Suena infantil. Te ahorra diez minutos de pánico.
- Cena normal. Ni un banquete, ni nada.
- Móvil fuera una hora antes de dormir. Dormir importa más que un vídeo más.
La mañana
- Levántate con tiempo para desayunar sin prisa, dos o tres horas antes del inicio.
- Bebe agua durante la mañana, no un litro en el coche.
- Sal con margen. Llegar pronto te da calma. Llegar tarde no te da nada.
Al llegar
- Preséntate al entrenador: tu nombre, tu posición, un apretón de manos. Con una frase basta.
- Escucha las instrucciones. Si no entiendes una, pregunta. Es mejor que adivinar mal.
- Calienta bien, aunque los demás no lo hagan.
Durante la prueba
- Juega tu partido. El que juegas cada semana, el que está en tu Passport.
- Habla con compañeros a los que no conoces. Pide el balón, anímalos.
- Si cometes un error, la única acción que cuenta es la siguiente.
Después del pitido
- Da las gracias al entrenador. Pregunta, con educación, si hay algo que te sugiera trabajar.
- No preguntes si te han elegido. Te lo dirán cuando estén listos.
- Come, bebe y deja que el día termine.
Para los padres ese día
Vuestro trabajo es el transporte y la calma. Nada más. Sin instrucciones desde la banda, sin preguntas al entrenador durante la sesión. Un «gracias» corto y amable al final es lo más útil que podéis decir.
Una nota sobre los nervios
Todo el mundo está nervioso. Los jugadores que parecen tranquilos también lo están; solo tienen una rutina. Construye la tuya y mantenla igual, sea la prueba en un club local o en una gran cantera.
